De la crisis a la estabilidad: más volumen, precios contenidos y compromiso con el consumidor
Después del fuerte impacto de 2022, cuando los costes se dispararon y se rompió el equilibrio entre precio y cantidad, la categoría de pastelería y bollería ha logrado cerrar esa brecha en tiempo récord. En 2024, el volumen crece un 6%, muy por encima del valor (+2,6%), lo que evidencia un esfuerzo real por ofrecer más producto sin trasladar todo el coste al consumidor. Con 1.355 millones de euros facturados y 242.700 toneladas vendidas, pastelería y bollería se consolida como la cuarta categoría en valor del sector y una de las que más ha avanzado en competitividad.
El mercado nacional se estabiliza, las exportaciones despegan. Mientras la demanda interna se mantiene, el crecimiento llega desde fuera
El mercado nacional se estabiliza, las exportaciones despegan. Mientras la demanda interna se mantiene, el crecimiento llega desde fuera El consumo en España representa todavía el 85% del total de la categoría, con una facturación de 1.153 millones de euros y más de 171.900 toneladas vendidas. Pero el gran impulso del año viene del exterior: las exportaciones crecen un 16% en valor y un 20,4% en volumen, superando los 204 millones de euros. El resultado es una categoría mucho más internacionalizada y con mayor proyección a medio plazo.
Mejora la balanza comercial en un producto históricamente deficitario. De las pérdidas al superávit: una transformación silenciosa pero potente
A pesar de ser un producto sensible al transporte, la caducidad y los costes logísticos, la pastelería y bollería ha logrado invertir su tendencia. En 2024, la balanza comercial alcanza un saldo positivo récord de 47,5 millones de euros, lo que supone un 34% más que en 2023 y prácticamente el doble que en 2022. Una evolución que pone en valor el esfuerzo de los fabricantes y su creciente presencia en mercados de proximidad como Europa y Marruecos.
Un consumo que crece en volumen, no en precio
El consumo total en España asciende en 2024 a 1.310 millones de euros y 212.600 toneladas. Gracias al buen comportamiento de la producción nacional y a unas importaciones más equilibradas, el consumo crece un 1,9% en valor y un 3,7% en volumen. La diferencia entre ambas magnitudes, que en 2023 era de +9,4 puntos, se ha invertido: en 2024 es negativa (–1,8 p.p.), lo que indica un entorno más favorable para el consumidor.
La bollería sin relleno, reina indiscutible del mercado. Crece en valor, en volumen y en cuota
Con una trayectoria ya consolidada, la bollería y pastelería sin relleno amplía aún más su protagonismo: representa el 77,9% del valor de la categoría y el 75,5% del volumen, y gana más de 3 puntos de cuota en valor respecto a 2023. En cambio, las rosquillas pierden 2,8 puntos en valor, y otros productos como magdalenas, cruasanes o bollería con relleno se reducen también, concentrando apenas un 5% del valor total.
Empleo estable y nuevos perfiles profesionales. La estabilidad se mantiene, los jóvenes se consolidan
El número de empleados directos en la categoría asciende en 2024 a 5.233 personas, con un crecimiento del 1,3%. Las mujeres representan ya el 49% de la plantilla, y la estabilidad media del empleo alcanza el 83%. Pero lo más destacado es el avance de la estabilidad entre los más jóvenes: en 2024, el 79% de los empleados jóvenes tienen contrato indefinido, una cifra que refleja el compromiso del sector con el empleo de calidad y con el relevo generacional.
El canal impulso recupera protagonismo. Gana cuota y crece con fuerza tras el retroceso de 2023
Después de haber perdido terreno frente al canal alimentación en 2023, el canal impulso vuelve a crecer en 2024. Gana 1,5 puntos de cuota, hasta situarse cerca del 30% del total de las ventas de la categoría, y alcanza una facturación de 389 millones de euros, un +7,2% más que el año anterior.
Se afianza la internacionalización, con Europa como base. Menos concentración y mayor apertura hacia África y Asia
Aunque el 81,8% de las exportaciones siguen teniendo como destino el continente europeo, esta cuota ha bajado en 2024 más de 2 puntos. El crecimiento llega principalmente desde África (+1,2 p.p.), pero también desde Asia (+0,4 p.p.) y el resto del mundo (+0,6 p.p.). Una tendencia que confirma la capacidad del sector para crecer más allá del entorno tradicional y adaptarse a nuevos mercados.
Crecer con equilibrio: el gran logro de 2024. Valor y volumen avanzan a la par, cerrando una brecha histórica
En 2022, el sector de la panificación sufría una brecha de 16 puntos entre el crecimiento del valor y el volumen. En 2024, esa diferencia ha desaparecido por completo. La categoría crece de forma equilibrada: +1,6% en valor y +1,1% en volumen, alcanzando una facturación total de 970 millones de euros y una producción de 358.300 toneladas. Una evolución controlada y saludable, fruto del esfuerzo de fabricantes por estabilizar la oferta y mantener el compromiso con el consumidor.
Un mercado nacional maduro, unas exportaciones en expansión. Más del 90% de las ventas siguen en España, pero el impulso viene de fuera
El mercado interior se mantiene prácticamente plano, pero las exportaciones muestran una clara fortaleza. Aunque todavía representan una parte pequeña del total, son responsables de más de la mitad del crecimiento registrado en 2024. La panificación es ya la segunda categoría del sector en volumen vendido, y la quinta en valor.
Balanza comercial positiva: un hito consolidado. Un saldo que se triplica en solo dos años
Tradicionalmente deficitaria, la balanza comercial de panificación es hoy una historia de éxito. En 2024, el superávit alcanza los 16 millones de euros, el triple que en 2022. Este avance confirma la competitividad creciente de la categoría, a pesar de que el diferencial de precios €/kg entre exportaciones e importaciones se ha reducido (de 29% en 2022 a 18% en 2024). Aun así, nuestras ventas siguen siendo más eficientes que muchas de las compras al exterior.
El consumo se mantiene estable, con pequeños cambios en el mix. El pan de molde blanco cede algo de espacio frente a nuevas variedades
Aunque el pan de molde blanco sigue siendo la referencia dominante, su cuota cae ligeramente: representa el 46,6% del valor de ventas (–0,8 p.p.) y el 56,8% del volumen (–1,2 p.p.). Por el contrario, crecen los panes de masa madre (+1,4 p.p. en valor) y el pan tostado blanco (+1,3 p.p.). El consumidor sigue fiel, pero se abre a opciones con más valor añadido.
Empleo joven, más estable y en crecimiento. Más trabajadores, más estabilidad y más oportunidades para los jóvenes
Con un crecimiento del 1,5%, la categoría emplea ya a 2.535 personas de forma directa. La estabilidad laboral alcanza el 89% (+2 p.p.), destacando especialmente entre los trabajadores jóvenes: El 21,7% del total del empleo es joven, y el 85% de esos contratos son indefinidos. Una evolución positiva que refuerza la calidad del empleo en el sector.
El canal impulso gana terreno. ligero avance, pero con impacto positivo en ventas
El canal impulso crece en cuota (+0,3 p.p.) hasta alcanzar el 27,8% del total, con una facturación de 265 millones de euros (+2,1% respecto a 2023). Este crecimiento acompaña la recuperación del equilibrio valor-volumen, ya que el canal impulso es especialmente sensible a las diferencias de precio por kilo.
Exportaciones dinámicas y más equilibradas. Crecen más que las importaciones y con mejor comportamiento
En 2024, las exportaciones crecen un 10,4% en valor y un 6% en volumen, superando los 94 millones de euros. Las importaciones, en cambio, suben solo un 7,4%, hasta los 78,6 millones. En el periodo 2022–2024, las exportaciones han crecido un 31,7% en valor, frente al 18,5% de las importaciones, lo que refuerza aún más la posición competitiva del producto nacional.